lunes, 18 de octubre de 2010


¿Solo peruano?


La profunda peruanidad de Vargas Llosa tiene no solo en su bella estética literaria o en la inteligencia narrativa de sus relatos un sesgo claramente universal

07 de octubre de 2010
Peruano sí, pero no solo peruano. Ese era uno de los soniquetes negativos, ofensivos, que le lanzaban inmisericordemente sus enemigos del APRA en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 90. Peruano a medias, calato en mecánica nacional del Perú, porque Vargas Llosa vivía más aquí que allá o más en la creación de lo universal que en la incomodidad centrípeta de un país asolado por las dictaduras de Velasco Alvarado y Morales Bermúdez.
Y el caso es que sus adversarios tenían razón, aunque no en el sentido ofensivo, ya que la peruanidad de Vargas Llosa no era ni es limitativa de su universalidad. Es peruano Vargas Llosa, sin duda, porque su mundo creativo y muchos de sus personajes están en las tradiciones de Ricardo Palma y en la literatura antropológica de Jose María Arguedas. Peruano es, también, el espacio de corrupción inmoral en el que se desenvuelve 'Zabalita' o la brutalidad deudora de los mejores patriocabulismos que representa el Jaguar del colegio militar Leoncio Prado. Y no digamos nada de la anarquía racional peruana que gobierna las andanzas del humilde Sargento Lituma, cuya terrible consecuencia fue el sanguinario periplo de Sendero Luminoso. Aún así, la profunda peruanidad de Vargas Llosa tiene no solo en su bella estética literaria o en la inteligencia narrativa de sus relatos un sesgo claramente universal, sino también un fondo temático y tipológico de clara comprensión cosmopolita y universal.
Porque en Pantaleón y las visitadoras está también la gran novela satírica europea. Y en La guerra del fin del mundo, el claro reflejo de la irracionalidad humana. Y, ¿acaso no hay en Lituma en los Andes una aventura detectivesca con claras reminiscencias de la novela negra? ¿No están en los héroes de Vargas Llosa los personajes de Baroja, los pensamientos de Rabelais, las deformaciones de Grosz o el humor y la ironía universal? ¿No se distingue en su defensa de Belaúnde Terry, en sus disputas intelectuales con Regis Debray o en sus denuncias contra Fujimori o Montesinos una ferviente defensa de la libertad? Sí, Vargas Llosa es peruano, pero no solo peruano. Es peruano universal, sí, pero ahora también el literato peruano más universal.

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