domingo, 12 de diciembre de 2010


La prima Patricia


La República
12 de diciembre de 2010

Mario Vargas Llosa se enamoró y se casó con su prima Patricia Llosa Urquidi, nueve años menor que él. Ella le permitió dedicarse a tiempo completo a su vocación de escritor. Se enamoraron bajo el cielo de París, cuando él todavía estaba comprometido con la ‘Tía Julia’, y hoy tienen 45 años de matrimonio. Según él, “sin ella mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico”. Esta es su historia de amor.

Por Ghiovani Hinojosa

Cuántos corazones se subyugaron ante la ternura de esta frase: “El Perú es Patricia, la prima de naricita respingada y carácter indomable con la que tuve la fortuna de casarme... hace 45 años”. El escritor la había iniciado con tono seguro, pero mientras la iba pronunciando su voz se debilitaba hasta quedar convertida en un quejido tembloroso. Mario Vargas Llosa quería llorar. Tras unos segundos de silencio, en que contuvo las lágrimas, prosiguió: “…y que todavía soporta las manías, neurosis y rabietas que me ayudan a escribir”. Pero su voz ya estaba exaltada, entrecortada, íntima. Entonces lanzó 101 palabras que toda mujer desearía oír: “Sin ella mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubieran nacido Álvaro, Gonzalo y Morgana, ni los seis nietos que nos prolongan la existencia. Ella hace todo y todo lo hace bien. Resuelve los problemas, administra la economía, pone orden en el caos, mantiene a raya a los periodistas y a los intrusos, defiende mi tiempo, decide las citas y los viajes, hace y deshace las maletas, y es tan generosa que, hasta cuando cree que me riñe, me hace el mejor de los elogios: ‘Mario, para lo único que tú sirves es para escribir’”. Pero ¿quién es esta mujer a la que Vargas dedicó las frases más palpitantes de su discurso? ¿Cuánto del Nobel le pertenece a ella, si acaso cabe la provocación? ¿Por qué arriban juntos a la senectud?

“Nunca querré a nadie más”

El primer antecedente de que se dispone para reconstruir la relación entre Mario Vargas Llosa y su prima Patricia Llosa Urquidi es un poema que él le dedicó cuando tenía 16 años. El escritor había vuelto a Piura luego de dos años traumáticos en Lima –en los que su padre lo había obligado a ingresar al Colegio Militar Leoncio Prado– y trabajaba como reportero del diario La Industria de esa ciudad. “Duerme la niña/sonriendo alegre/¿soñará la niña/que es una princesa/o es un colibrí?/Y suspira a veces/moviendo los labios/como si quisiera/morder una flor”, escribió. Patricia, de apenas siete años, era la última hija de su tío Luis Llosa Ureta –hermano de su madre Dora– y la boliviana Olga Urquidi de Llosa. Los primos, así como los tíos y los abuelos Llosa, vivían todos juntos desde hacía varios años. Julia Urquidi –hermana de Olga– y primera esposa de Mario ha contado que cuando Patricia nació él “sintió unos celos exagerados (...), la nueva niña le quitó en algo su situación de privilegio”. Pero, como se desprende de los versos que le dedicó luego, pronto la empezaría a ver con ternura. No una ternura carnal, claro está, sino un afecto especial que luego abonaría en amor.

A inicios del 60, cuando el escritor vivía junto con Julia Urquidi en París, el matrimonio recibió la visita de las primas Patricia y Wanda. La primera venía con el objetivo de estudiar Literatura en la Universidad La Sorbona. La segunda murió trágicamente en un accidente de aviación en 1962. Así, se quedaron solos Mario, Julia y Patricia. “Allí surgió un amor platónico entre nosotros (él y Patricia). Creo que más en mí que en ella”, declaró el novelista en una entrevista. Julia empezó a reprocharle a Mario su frialdad y amargura; y, ante la indiferencia del escritor, se inició un intercambio nutrido de acusaciones. Hasta mayo de 1964, cuando él hizo su típico viaje anual al Perú, y aprovechó no solo para ir a la selva y documentar su novela La casa verde, sino también para definir su situación sentimental con Patricia, que en ese entonces estaba en Lima.

El 10 de mayo de 1964, Mario Vargas Llosa le pidió el divorcio a la ‘Tía Julia’ con estas líneas fulminantes: “La vida que hemos llevado estos dos años es una prueba flagrante de lo erróneo que es cerrar los ojos ante la evidencia (...). Es verdad que estoy enamorado de Patricia, y sé que esto no es una novedad para ti”. Julia lloró desconsolada sobre la carta arrugada, aun más al leer estas frases: “Tú podrás quizás, empleando armas indignas de ti, impedir que yo vuelva a ver a Patricia, pero ni tú ni nadie tiene cómo destruir mi amor por ella (...). No quiero a nadie más, no querré nunca a nadie más”. Vaya que esto último era cierto. Mario y Patricia se casaron por la iglesia en mayo de 1965 y se fueron a vivir a París. “Para entonces –cuenta Vargas Llosa en La tía Julia y el escribidor– la familia estaba ya curada de espanto y esperaba de mí (lo que equivalía a: me perdonaba de antemano) cualquier barbaridad”.

Mi amor es darte tiempo

Uno de los temores más grandes de Vargas Llosa era convertirse en padre; la idea de tener que conseguir dinero a como dé lugar y dejar su carrera de escritor lo perturbaba. Pero Álvaro Vargas Llosa, el primer hijo de Mario y Patricia, llegó solicitado por los dos en marzo de 1966. “Patricia asumió todas las tareas domésticas. Mi vida se ha organizado mucho gracias a ella. Yo he podido dedicarme prácticamente sólo a escribir, a leer, digamos, a mi vocación”, ha dicho Mario. Y es que desde que se casó con él, Patricia se ha desenvuelto también como su fiel secretaria y consejera. La economía familiar, la organización de los horarios, el cuidado de la casa, todo está bajo su responsabilidad. Pero acaso la forma más pura de su amor sea la de procurarle a Mario tiempo y tranquilidad para escribir. “La mitad del Nobel de Literatura es de Patricia Llosa Urquidi... Mi mamá es la cabeza, los pies, las manos, todo”, declaró hace poco Morgana Vargas Llosa, la menor de sus tres hijos.

“Mario es un hombre complejo, obcecado (ofuscado), a veces muy hermético. Llegar a comprendernos no fue tarea fácil; yo tengo un carácter fuerte y él también. Te imaginarás la cantidad de entredichos que han pasado. Por otro lado, es cierto que he tenido muchas satisfacciones (...)”, declaró Patricia en una entrevista de 1985 recuperada por Luis Pastor Rodríguez. Lo cierto es que Vargas Llosa ha defendido férreamente su amor por Patricia. La versión más difundida sobre el puñetazo que le dio a Gabriel García Márquez en 1976 dice que respondió a que el colombiano le aconsejó a Patricia que se separara de Mario.

Ellos siguen juntos luego de 45 años de matrimonio. Y han conseguido organizarse de tal modo que Mario no ha parado de ficcionar la realidad. “Ambos se cuidan mucho, caminan todos los días”, cuenta Morgana. Algunos todavía no asimilan que Vargas Llosa haya aprendido a amar a alguien de su propia sangre. Según el crítico Guillermo Niño de Guzmán, se trata de su afán perenne de contradecir las normas sociales. Un rebelde en la ficción no podía dejar de serlo en la realidad.

6 comentarios:

  1. En el amor no existen barreras. Yo admiro este amor. Es puro, es unico, es real.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Yo estoy completamente enamorado de mi prima, con ella he vivido cosas que no imaginé y las llevaré por siempre dentro de mí. Muchos critican que se trata de algo pasajero, algo experimental, "curiosidad", pero la realidad es distinta, ella se ha convertido en una prioridad para mí, ella es mi compañera, mi amiga, mi amante, el amor de mi vida, es el amor mas puro que he sentido. Hace poco se enteraron sus padres y están intentando separarnos; no cabe duda que esta historia de amor me da fortaleza para seguir luchando por ella.

    ResponderEliminar
  4. Y han pasado los meses, y mucho más experiencias hemos vivido, nos convertimos en novios, y programamos a futuro, casarnos y tener chanchitos.. Ella es la mujer de mi vida, ultimamente hemos tenido inconvenientes de pareja y soy conciente de ello, pero lo que no podía evitar, era que no pasaba ni una hora y ya la extrañaba y cuando le veía sentía que mi respiración era dificultosa como si me emocionara tanto al verla, me agitaba y las inmensas ganas de correr hacia ella y tenerla en mis brazos eran inmediatas, aquellos momentos, aquellos lugares, aquellas anécdotas, nadie me las va a quitar, están grabadas en mi alma y quiero vivir para siempre con ella, todas esas sensaciones que me hace sentir a la vez es algo indescriptible y quiero convertirla en mi mujer, mi esposa y viajar con ella, hacer una vida con ella... TE AMOOOOOOOOO CHANCHIIIIIIIIIIITAAAA, TEEE AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. me llamo fernando . yo tambn me enamore ,, mutuamente nos enamormmos .sus padres ase una semana s caban de enterar tambien nos quieren separar yo tambien voy a luchar por ella .la amooooooo--------te entiendo olier

      Eliminar
  5. Y QUE ha pasado con este amor...?

    ResponderEliminar