(1970-1981)

En 1971, obtiene el doctorado en Letras en la Universidad Complutense de Madrid con su tesis García Márquez: historia de un deicidio, que fue publicada por la Editorial Barral (de Carlos Barral, que se había separado de la Seix Barral) en noviembre de ese año, y se considera el primer libro ensayístico de Mario. En una entrevista de 1972 (que puede leer haciendo clic aquí), concedida al diario peruano El Comercio, Mario comenta esta tesis además del origen de la novela que publicará en 1973, Pantaleón y las visitadoras (Seix Barral), que "es un viejo proyecto, una historia que quería contar desde la primera vez que fui a la selva, en 1958. Pero otros libros lo aplazaron hasta ahora. Además, gran parte del relato transcurre en Iquitos y yo ni siquiera conocía esa ciudad. Ya estuve allá, unas semanas, y vi y oí muchas cosas que me hacían falta."

En 1971 rompe de forma definitiva con el gobierno de Fidel Castro, a raíz del "caso Padilla", en el cual el poeta cubano Heriberto Padilla fue encarcelado por "alusiones antirrevolucionarias" en su poemario Fuera del juego, siendo forzado luego a retractarse públicamente. Fidel Castro agrede a todos los personajes que firman una carta pública de condena contra este encarcelamiento y retractación, entre quienes están Jean-Paul Sartre y Carlos Fuentes. Mario también firma y fue uno de los que compuso la carta; desde entonces, sobre todo durante los años 70, se arma una campaña contra su persona y sus libros. Mario toma una posición socialdemócrata por un tiempo, mientras emprende lecturas de Karl Popper y otros pensadores del liberalismo, al que se adherirá de forma definitiva en los años 80.
Desde 1973, dedica dos años de investigación escribiendo el libro La orgía perpetua: Flaubert y "Madame Bovary" (Seix Barral, 1975). En marzo de 1975 es elegido miembro de número la Academia Peruana de la Lengua y dos meses después es nombrado Presidente del PEN Club Internacional, cargo que desempeñaría hasta 1979 y que lo haría viajar por numerosos países del globo.
Patricia y Mario tienen una hija, Jimena Wanda Morgana Vargas Llosa, en Barcelona, en la Clínica Dexeus, el 16 de enero de 1974. J.J. Armas Marcelo cuenta, en su librito Vargas Llosa. El vicio de escribir, que "cuando la fueron a bautizar, el cura no permitió que la llamaran Wanda Morgana, como sus padres querían, en claro homenaje a la hermana de Patricia, Wanda, fallecida en accidente de aviación en Pointe-à-Pitre, Isla de Guadalupe, el 22 de junio de 1962; y al hada Morgana, legendario personaje de las novelas de caballería. El cura propuso «Jimena» como nombre más cristiano, y «los Vargas» admitieron aquel pequeño desvío que desembocaba también en la tradición caballeresca y épica de la literatura castellana, el Cantar del Mío Cid."
Los años en Barcelona son probablemente los de amistad más intensa que haya tenido Mario. Allí, vivía a una cuadra de los esposos García Márquez; la "amiga de toda la vida" agente literaria Carmen Balcells y José Donoso también vivían en la ciudad, y Carlos Fuentes y Julio Cortázar iban constantemente por allí. Quien más ha escrito sobre esta época es José Donoso, en su libro Historia personal del "boom".

En febrero de 1976, sin embargo, se produjo el rompimiento de una de sus amistades más intensas y extensas: en un cine de México, Vargas Llosa noqueó de un puñetazo a Gabriel García Márquez; según el rumor más extendido, debido a los celos: durante una "escapada" de MVLL, Gabo fue a consolar a Patricia, la esposa de Mario supuestamente abandonada. Ninguno de los protagonistas de ese encuentro ha querido pronunciarse sobre el origen del puñetazo: Mario se limita a decir que por una "cuestión personal", aclarando que la política sólo atizó el distanciamiento (el colombiano es amigo de Fidel Castro desde que ambos eran estudiantes, en Cartagena), y ha dejado "a los biógrafos, si es que los merecemos" la investigación del asunto. Las investigaciones que he podido hacer sobre el hecho pueden leerlas en la sección En el ojo de la tormenta, año 1976.
En 1977 publica la novela La tía Julia y el escribidor. Es conveniente aclarar que no fue el libro el que irritó a Julia Urquidi, sino el uso de su historia en una telenovela venezolana que recorrió el continente, y donde se le presentaba como una seductora de menores. En los archivos del Dr. Max Silva he podido leer sobre el caso, y esta es una primera certeza sobre la que siempre hay dudas. También, el personaje que inspiró el Pedro Camacho de la novela, el boliviano Raúl Salmón (que en 1977 era alcalce de La Paz y había dejado años ha la escritura de radioteatros), en un principio declaró haber sido amigo de Mario, habiéndose tratado en Radio Central, luego Radio Panamericana. Años más tarde, al aparecer Lo que Varguitas no dijo (el libro de Julia contando sus recuerdos de su matrimonio con Mario), Salmón cambió su versión y negó que alguna vez hubiera conocido al novelista peruano, a pesar de que declaraba esto en casa de Julia Urquidi, amiga suya.
Mario creía que Salmón estaba muerto o en el manicomio, y hay entrevistas, de la época en que daba los toques finales, donde al referir la historia del escribidor lo nombraba como Raúl Salmón. Al parecer, enterarse que éste estaba no sólo vivo sino que era alcalde de La Paz -Salmón armó un escándalo protestando por el uso de su nombre-, fue decisivo en el cambio de nombre.

Además, en esta novela, como para acentuar que es una ficción y no una autobiografía, hay que observar que Mario no habla una palabra sobre sus estudios de una carrera de literatura, sino sólo de Derecho, añadiendo que " No terminé nunca la carrera de abogado, pero, para indemnizar de algún modo a la familia y para poder ganarme la vida con más facilidad, saqué un título universitario, en una perversión académica tan aburrida como el derecho: la filología románica", lo cual es un añadido ficcional.
En febrero de 1979, fallece su padre Ernesto Vargas. Como cuenta Mario en sus memorias, él y su padre se habían distanciado aún más con la aparición de La tía Julia y el escribidor, donde el padre del personaje Varguitas es mostrado de una manera poco favorable, lo que desagradó mucho al modelo real.
De 1974 a 1990, Vargas Llosa vivió en Lima, en una casa propia ubicada en el distrito de Barranco. En la actualidad, en ese lugar hay un edificio de apartamentos donde uno de los pisos le pertenece.
Aunque en este periodo hace también viajes al exterior, a Londres y España sobre todo, de tipo privado o por compromisos: en 1975 es Profesor invitado de la cátedra Edward Larocque Tinker de Columbia University para el semestre de otoño(octubre a enero) y, en 1977, asume la cátedra Simón Bolívar de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Cambridge (1977-1978).
Esta última experiencia es muy importante, pues aquí inició dos libros, La guerra del fin del mundo (1981) y La utopía arcaica (1996), un ensayo sobre su compatriota J.M. Arguedas. En el prólogo a este libro, Mario recuerda su periodo en Cambridge como "un año espléndido, con tiempo para leer y escribir, en el eglógico ambiente del Churchill College, y de iniciación en los rituales del high table y la copa de oporto después de la cena. En cuanto al seminario [que dictó sobre Arguedas en esta universidad], que dicté una vez por semana a lo largo del año académico -embutido en una toga por discreta insinuación de la universidad-, sólo tuve un alumno, mi amigo Alex Zisman [encargado de "ediciones definitivas" de las novelas de Mario]"
En 1980, es escritor residente del Woodrow Wilson International Center for Scholars del Smithsonian Institution (The Wilson Center) en Washington DC. Tanto Cambridge como el Wilson Center reaparecerían como experiencias trascendentales en el prólogo que Mario escribió para La guerra del fin del mundo en junio del 2000. Al rememorar el origen de esta obra maestra, Mario escribió: "Comencé a escribirla en 1977, en un pisito de Churchill Colege, en Cambrigde, y la terminé a fines de 1980, en una torrecilla histórica de Washington -estaba ahí gracias al Wilson Center- alrededor del cual volaban halcones y desde cuyos balcones había arengado Abraham Lincoln a los soldados de la unión que combatieron en la batalla de Manassas."
La guerra del fin del mundo también le debe su experiencia a incursiones cinematográficas. En 1975 produjo, escribió y co-dirigió la película "Pantaleón y las visitadoras" en la República Dominicana. (Donde además tiene un breve papel de actor, como el "Capitán Mendoza", véase la revista Equis n°47, Lima, 3 de febrero ¿1975?) Aunque tuvo un relativo éxito de taquilla, fue un fracaso estrepitoso de crítica. El gobierno militar de Juan Velasco Alvarado (1968-1975) no sólo prohibió que el film se rodara en el Perú (debido al papel que desempeñan los militares en esa historia) sino que también prohibió su estreno, hasta 1981, cuando se eligió el gobierno civil de Fernando Belaúnde (1980-1985). Entre 1975 y 1980 también hubo un gobierno militar, el de Francisco Morales Bermúdez, que no podía permitir la distribución.

Meses antes, en abril de 1981, estrena su primera obra teatral, La señorita de Tacna, que tiene un éxito de público extraordinario, y la crítica resalta sobre todo la interpretación de Norma Aleandro y la dirección de Emilio Alfaro. Y en este año de actividades apoteósicas, fue incluso conductor del programa televisivo "La Torre de Babel" transmitido por Panamericana Televisión y producido por su cuñado Lucho Llosa, que duró seis meses. Tocaba temas diversos, desde Borges hasta el box. En la novela El hablador (1987) hay un capítulo de 40 páginas donde narra la creación, desarrollo y fin del programa.
© Augusto Wong Campos, 2004. Yahoo! Geocities Inc.
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